El pasado Jueves, 16 de Febrero, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) hacía pública su decisión de levantar la prohibición de posiciones cortas en entidades financieras implantada el pasado agosto.
La decisión se tomó después de que Francia y Bélgica levantaran el veto el pasado lunes y tras considerarse que la situación de extrema volatilidad que justificaba la decisión, había remitido en las últimas semanas. Además, el presidente de la CNMV, Julio Segura, argumentó que “a estas circunstancias han contribuido los avances realizados en la Unión Europea para la contención de la inestabilidad en los mercados de deuda pública y el reforzamiento de la disciplina fiscal, las nuevas subastas del BCE y el decreto de la reforma financiera”.
Las posiciones cortas, bajistas o ventas en corto, son un tipo de operaciones que se pueden llevar a cabo mediante el uso de CFD’s (Contratos por diferencia).
Los CFD’s son un producto, que entre otras ventajas, permite ganar con la caída de los precios, vendiendo, para posteriormente comprar a un precio más bajo de manera que se obtenga un beneficio.
En este caso la CNMV prohibió las operaciones bajistas en las entidades financieras debido a la gran volatilidad y tendencia bajista en la que se encontraban estos valores el pasado Agosto. Esta medida provocó que muchos inversores remitieran su actividad en este tipo de entidades, por lo que en los últimos meses hemos podido observar unos valores menos volátiles en las entidades financieras españolas.
Las reacciones en el mercado, al levantamiento de la prohibición, no se hicieron esperar y el mismo día pudimos ver como las entidades financieras que cotizan en el Ibex 35 redujeron su valor en bolsa en 5.411 millones de euros. Además, también pudimos ver como el índice caía un 2,1% situándose en los 8.558 puntos.
De esta forma, al final del día, las entidades financieras españolas cerraban en negativo. Por su parte, el valor de Bankia fue el más perjudicado con una caída del 7,28% mientras que para el resto de entidades las pérdidas fueron las siguientes; Caixabank perdió un 6,22%, Banco Popular un 6,18% Banco Sabadell un 5,97%, BBVA un 4,09%, Bankinter un 3,31% y Banco Santander un 2,56%. Aunque en términos absolutos el Banco Santander tuvo una reducción de 1.043 millones de euros.
Tras estos acontecimientos, todo parecía apuntar que el levantamiento de la prohibición había sido el precursor de esta caída, sin embargo, otros hechos relevantes se unieron ese mismo día, podrían haber provocado la gran caída que dejo al Ibex 35 en pérdidas del año. Por un lado, los mercados se encontraban pendientes de la falta de acuerdo sobre el segundo rescate a Grecia y por el otro lado, la agencia de calificación crediticia Moody’s, amenazó con un recorte de nota sobre 114 entidades europeas entre las que se encuentran 21 entidades españolas.
Al día siguiente pudimos ver como la mejora en los mercados era generalizada, tras el anuncio de que se esperaba con gran confianza que el lunes Grecia cerrara el acuerdo para recibir el rescate, lo que podía confirmar en parte que el levantamiento de la prohibición de las operaciones en corto no fueron la única razón para la bajada de los valores de los mercados siendo el Banco Santander uno de los que más se favorecieron de esta subida con un 2,04%.
