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Hong Kong: 12:59 | London: 04:59 | Madrid: 05:59 | São Paulo: 02:59 | New York: 23:59 | Miércoles 26 de Noviembre de 2014

Graham, el padre del inversor inteligente

Benjamin Graham destaca por ser el padre del value investing. El value investing o inversión en valor se asocia generalmente al análisis fundamental que desarrolló en el libro Security Analysis (1934). Sin embargo, si hay un libro que marcó la carrera de Benjamin Graham fue, sin duda, Intelligent Investor (1949). Graham habla, como dice el título, del inversor inteligente. Graham mantiene que es el inversor inteligente aquel que simplemente tiene la paciencia, la disciplina y la voluntad necesaria para aprender. Es también necesario, según Graham, saber controlar las emociones y pensar por uno mismo. Esta inteligencia intelectual es más de personalidad que de mente. Así pues, con esfuerzo y adopción de buenos hábitos uno puede convertirse en el inversor inteligente.

Vamos a plantearlo de un modo didácticamente práctico. Piense usted para sí mismo, en su última operación. I pregúntese:

-¿Hizo un plan de trading sobre el papel, anotando la fecha de la operación, el punto de entrada, el punto de salida y la protección de los beneficios?

-¿Calculó que el % total de pérdida de su patrimonio era inferior o igual al 2%?

-¿Detectó la tendencia dominante del mercado?

-¿Aprovecho un retroceso contra la tendencia de mercado para comprar?

- ¿Evitó comprar tras una noticia positiva?

- ¿Se toma un tiempo en la apertura antes de tomar decisiones?

En todas las preguntas debería de haber respondido afirmativamente. Sea autoexigente consigo mismo. Engañarse no le servirá de nada. El inversor inteligente no se engaña, no se deja dominar por la multitud. Tiene una estrategia operativa y la ejecuta.

La primera enseñanza de Graham hace referencia a la diferenciación entre especulación e inversión. En mi opinión, esta es la mejor definición al respecto. Déjeme hacer un breve inciso antes de entrar en materia. Habitualmente se distingue diferentes tipos de comparativas. La más absurda que he leído es la que distingue inversión de especulación en función del horizonte temporal. Invertir a corto plazo se considera especulación y a largo plazo se mantiene como inversión. Otra definición podría buscarse en el hecho de abrir o no posiciones cortas. No se engañe. La semántica no hace referencia ni al horizonte temporal ni al tipo de análisis que se haga.

Entremos en materia. Según Graham, una operación de inversión es aquella que, después de realizar un análisis exhaustivo, promete la seguridad del principal y un adecuado rendimiento. Las operaciones que no satisfacen estos requisitos son especulativas. Fíjese en la importancia que Benjamin Graham antes le da al aspecto psicológico. Tras años de experiencia y desafortunadamente pérdidas, el inversor experimentado interpreta un significado que va mucho más allá de la semántica pura de las palabras. La lacra de la inversión consiste en realizar multitud de operaciones impulsivas. Unirse a la multitud nunca será una buena idea. El inversor inteligente es aquel que usa el intelecto para tomar decisiones. El que no usa el intelecto y no razona sus decisiones no es un inversor inteligente, es un inversor impulsivo. Alexander Elder le llama perdedor. Compara un inversor impulsivo perdedor con un alcohólico. El perdedor necesita las pérdidas como el alcohólico el alcohol. Cada nueva pérdida es como una borrachera. El inversor inteligente acota sus pérdidas. Evita operaciones que no tengan un adecuado ratio rentabilidad-riesgo.

La distinción más realista entre inversor y especulador se aprecia en la sensibilidad que el individuo tiene respecto a las fluctuaciones del mercado. El especulador intenta adivinar el futuro; el inversor gestiona sus posiciones en función de un análisis razonado, cubriendo todas las etapas de la inversión: análisis, gestión del precio de compra, gestión de los tres stop (stop-loss, stop break-even y stop profit). Maneja adecuadamente el tamaño de la posición con las técnicas del money management. Tenga confianza en su sistema, anote sus operaciones y analice las equivocadas. Luche cada día para mejorar sus operaciones.

Usted debe de olvidarse de hacer predicciones. La predicción bursátil es inútil. Céntrese en dominar las técnicas del chartismo occidental y de pautas de velas orientales, para encontrar patrones con proobabilidades estadísticas positivas.

De momento, no se concentre en la manera adecuada de tomar decisiones firmemente intelectuales. Ahora céntrese en reflexionar sobre estos aspectos. Si comprende estas palabras, dará un paso de gigante. Piense en que es un inversor inteligente, y en el significado de inversión. Hágalo ahora. Dedique 10 minutos a pensar en sus últimas operaciones y pregúntese las preguntas sugeridas anteriormente. Y vuelva a pensar de nuevo en la definición que hemos realizado del inversor inteligente y de la diferencia entre inversor y especulador. Recuerde la figura del perdedor.

Si ya ha realizado este ejercicio, ahora pregúntese: ¿soy un perdedor?, ¿soy un especulador? Sea honesto consigo mismo. Si usted se considera un perdedor seguramente se considerará un especulador. Si no comprende la diferencia entre inversor y especulador así como la definición de inversor inteligente vuelva a leer el texto. Si por el contrario ha comprendido el significado y piensa que es un perdedor, ha dado el primer paso. Un alcohólico toca fondo cuando reconoce que es alcohólico. Si usted no solamente ha comprendido las definiciones, sino que además se considera un inversor inteligente, está en la línea correcta. Tener éxito en trading está en sus manos.

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