Tras la Segunda Guerra Mundial, los EE.UU. alcanzaron el liderazgo mundial, sustituyendo al Reino Unido como primera potencia. Gracias a este nuevo liderazgo, EEUU pudo diseñar la arquitectura de la economía mundial tal y como la conocemos. Creó las instituciones sobre las que pivota el sistema económico mundial: el Banco Mundial y el FMI. También creó el sistema monetario en Bretton Woods (Julio 1944) donde, pese a los cambios introducidos por Nixon en 1972, el dólar se convirtió en la principal moneda mundial.
Sin embargo ¿Se podrá mantener durante los próximos años la economía de EE.UU. como líder del mundo?
En mi opinión, la respuesta es, claramente, no, por tres razones: (1) la economía de EE.UU. se encuentra ante graves dificultades que debe afrontar en los próximos años, (2) la fe ciega en la moneda estadounidense se está desvaneciendo y (3) la situación financiera del gobierno federal es dramática, llegando a poner en peligro al conjunto de la economía mundial.
Un análisis detallado de algunos indicadores macroeconómicos de la economía de los EE.UU. nos permite ver algunas magnitudes más propias de un estado en bancarrota que de la primera potencia del planeta.
Si nos fijamos en las previsiones para 2011 del indicador deuda vs PIB, realizado por el FMI, para las economías más importantes del mundo (29 economías) ordenados del mayor al menor, los Estados Unidos son los sextos más endeudados (99,5%), con un ratio inferior al de Grecia (152%, 2 º lugar) e Irlanda (114%, el 4 º lugar), pero peor que Portugal (91%; 9º lugar).
En cuanto al déficit fiscal, la situación es muy similar al anterior indicador. A finales de 2010, como porcentaje del PIB, su déficit fue del -7,5% (el sexto más elevado), ligeramente inferior al -9,5% de Grecia (2º lugar) y -8,0% de Irlanda (3º lugar), pero superior al -6,7% de Portugal (9º lugar).
Si nos fijamos en la tasa de desempleo para el año 2010, los Estados Unidos tienen la tasa de desempleo de alrededor del 9%. ¿Qué países están en una situación peor? España 20% (1º), Irlanda 14% (2º), Grecia 12% (3º), Portugal 11% (4º) y Francia un 10% (5º). El único indicador positivo para los Estados Unidos es la tasa de crecimiento económico. De acuerdo con el FMI, los EE.UU. crecerán un 2,75% en 2011, la 12 ª posición de esta lista de 29 países.
Sin embargo, este crecimiento económico plantea muchas preguntas. El PIB de EE.UU. se mide en dólares, dado que no es posible añadir coches, casas y horas hombre, y por lo tanto, el valor de la moneda es fundamental para evaluar la solidez de un crecimiento económico.
Desde el comienzo de la crisis "subprime" (junio de 2008), las autoridades monetarias de los Estados Unidos no han dejado de imprimir dinero, aumentando la base monetaria desde 4 billones a más de 9 billones de dólares a finales de marzo de 2011, lo que significa un crecimiento del 125%. Esta es una política deliberada de depreciación de la moneda, sin embargo esta política de impresión de dinero tiene importantes consecuencias para la tasa de inflación y el valor de la moneda.
Los precios en Estados Unidos subieron un 0,5% entre febrero y marzo de 2011, de lo que se desprende una tasa anual del 6,2%! Desde marzo de 2010 hasta marzo 2011, los precios subieron un 2,7%, pero desde febrero 2010 hasta febrero 2011 aumentaron un 2,1%. Esto significa una importante aceleración de la inflación que deben ser considerados en el cálculo de la tasa de crecimiento del PIB. Pese a ello, el deflactor del PIB para el primer trimestre de 2011 fue tan sólo del 1,9% ¿Qué significa esto? Significa que la tasa de crecimiento del PIB norteamericano está claramente sobrevalorado.
Por otra parte, el fenómeno de la inflación ha llegado para quedarse y ha sido percibido por los inversores. La prueba es la evolución del dólar. El índice "Dollar Index" que mide el valor de la moneda norteamericana frente a las monedas más importantes del mundo (EUR, JPY, CAD, GBP....) ha caído de una manera brutal, llegando cerca de su mínimo histórico en abril de 2011, cerca de los 73,3 puntos. El mínimo de este índice fue en marzo de 2008, aproximadamente 71 puntos. Esto significa que las importaciones de EE.UU. se vuelven más caras, lo que dada la dependencia de los EE.UU. del exterior, lleva al crecimiento de la inflación.
Por último, el déficit del gobierno federal de los EE.UU. es insostenible. A finales de 2010, el estado federal de Estados Unidos tenía un déficit fiscal de 1,2 billones de dólares! Para tener una idea aproximada, esta cifra representa aproximadamente el 85% del PIB de España.
Así, la deuda pública del gobierno federal de los EE.UU., a finales de 2010, alcanzó la cifra de 9,1 billones de dólares. Pero al parecer esta cifra es demasiado pequeña! El gobierno de EE.UU. ha asumido responsabilidades futuras relativas a los sistemas de seguridad social y atención de la salud (Medicare; Medicaid) de 66 billones de dólares, medidos a finales de 2010, que no se registran como deuda. Así, la deuda del estado federal norteamericano representará el 500% del PIB; estos datos ponen al país al borde del colapso financiero.
Los principales prestamistas del gobierno de EE.UU. son China y Japón que poseen alrededor del 25% (2,4 billones) del stock de deuda de EE.UU. (9,1 billones de dólares), sin embargo, es poco probable que estos países sigan prestando dinero al gobierno federal de los EE.UU. Si estos países cambiaran su comportamiento se beneficiarían de las tasas de interés mucho más altas que ofrecen otros estados.
En la actualidad, el gobierno americano paga tan sólo 3,3% para la deuda pública con vencimiento a 10 años. Con esta rentabilidad China y Japón no llegan ni a cubrir la inflación, por lo que en términos reales están perdiendo dinero. Eso nos deja solo a la Fed como un prestamista interesado, ya que su objetivo es claro: imprimir dinero y comprar los bonos emitidos por el Tesoro para evitar un aumento en las tasas de interés. Tarde o temprano esta situación se tornará insostenible, alguien se dará cuenta de que el emperador está desnudo.
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