Si nuestras convicciones macroeconómicas hablan de unos Estados Unidos que no van tan mal, de unas economías emergentes que continuarán siendo el pulmón del mundo y de una Europa que, con su moneda imperfecta, va a superar sus dificultades, nuestras primeras conclusiones a nivel corporativo, son prudentes. Nos mantenemos distantes de las empresas con balances demasiado tensos y preferimos las sociedades que realizan gran parte de su facturación fuera de Europa. Esto no significa que haya que "esconderse": si tenemos que mirar los valores cíclicos demasiado europeos con circunspección, aquellos que podemos calificar de "mundiales" ofrecen magníficas oportunidades. De CONTINENTAL a SEB pasando por ZODIAC, los mercados europeos están repletos de estos campeones mundiales cuyas tasas de crecimiento suelen ser superiores al 5%...No hay que desertar de la cotización europea. Y hay que entender la palabra "cotización" en su sentido más amplio: además de las acciones, nos parece que las obligaciones de empresa proporcionan excelentes puntos de entrada. Si los Estados rozan el sobreendeudamiento, las empresas, por su parte, gozan de una salud excelente. Desde hace dos años, han trabajado activamente para mejorar sus balances: un único ratio, la deuda respecto al excedente bruto de explotación, ha pasado en promedio de 2,4 a 1,2. Además del ciclo "mundial", la deuda corporativa de empresa es un segundo eje de inversión en Europa. Prestar dinero a 5 años a WENDEL o a CONTINENTAL entorno al 6%, representan una toma de riesgo razonable y, sin embargo, muy remuneradora.
Por fin en 2012 viajaremos aún más que en 2011. Las costosas peripecias europeas no tienen que hacernos perder el tren de las tendencias largas creadas por el crecimiento duradero de los países emergentes. Internet en China con BAIDU, el enriquecimiento de las clases medias deseosas de adoptar el modo de consumo occidental con el lujo, la ampliación de los medios de pago con VISA o EBAY (propietaria de PAYPAL), las oportunidades de invertir en los "súper-ciclos" no faltan. Y los ratios históricamente bajos del MSCI World son para nosotros un acicate…
Viajaremos, como siempre hemos hecho, para ir a reunirnos con las empresas, y con una novedad: viajaremos más lejos y, a veces, más despacio. Más lejos, porque cuando vamos a Brasil entendemos mejor a los campeones locales como VALE (mineral de hierro), pero también comprendemos el declive europeo de la industria del papel. Viajaremos más despacio porque la lectura de un balance no basta para invertir en China. El intervencionismo del Estado modifica las leyes clásicas del capitalismo y tiene que ser integrado en nuestras decisiones, comprender las fuerzas existentes en estos territorios es algo que requiere tiempo. Además, hemos decidido acelerar más nuestra investigación internacional con la creación de la “oficina itinerante”. Sobre todo hemos programado largas estancias en Nueva York, Bombay, Sao Paulo Y Shanghái. El objetivo es que cada gestor o analista pueda comprender mejor la cultura de las empresas líderes.
Mirar lejos tomándose el tiempo necesario es nuestra manera de contrarrestar el "aquí" ansiogénico de Europa. Más concretamente, confiar nuestros capitales a aquellos que sepan asignarlos en zonas del alto potencial y en ámbitos de crecimiento sigue siendo nuestro credo. La aversión al riesgo del mercado, la contracción de los múltiplos, la buena salud de las empresas son tantos otros parámetros que crean hoy un contexto favorable para la inversión bursátil.
